Todo el mundo sabe lo complicado que es hacer cosas por uno mismo. ¿O es que es fácil entender al tío del banco que te suelta un rollo eterno sobre las condiciones de tu cuenta cuando tú lo único que quieres es una maldita tarjeta  para comprar por ebay (Asos/Etsy/Amazon en su defecto)? Claro que no.
'Favourite place on earth'
Y lo peor de todo es que no nos enteramos. No tenemos ni idea. Estamos muy mal acostumbrados a que en nuestra casa se nos dé todo hecho. Si hay algo que no entendemos, están ahí mamá y papá para solucionarlo. No sé vosotros pero yo aún sigo preguntándome cómo se planchan mis vestidos o si puedo meter mis vaqueros en agua caliente. Eso último quizás ha sido exagerar un poco. Pero no tanto si contamos el hecho de que tengo amigos a los que sus madres les hacen la maleta cuando se van a ir de viaje….
Pero eso sí, nos creemos muy mayores. Para salir hasta tarde, para beber, fumar y gastarnos el dinero (que previamente nos han dado nuestros padres) en caprichos que no necesitamos. Que no digo que esté mal, pero lo cierto es que, a la hora de la verdad, lo de valernos por nosotros mismos nos viene un poco grande.
Y lo he descubierto estos primeros días sola en Londres. Sí, me creía muy capaz de hacer las cosas por mí misma y me doy cuenta de que me no es del todo así. Las cosas son más complicadas cuando estás solo y no tienes ni idea de desenvolverte. Yo, que creía que conocía de memoria la capital inglesa, me he visto a mí misma tratando de solucionar los problemas más absurdos.
Lo cierto es que facturar la maleta, pasar el control y coger un vuelo no tiene mucho misterio para mí, pero sí fue una gran sorpresa encontrarme en Stansted, un aeropuerto situado a más de 40 millas de la capital. Bueno, me dije, esto no puede ser muy complicado. Y no lo fue… al principio.
Sabía que estaba sola. Lo supe desde el momento en que bajé del avión y recordé que ningún miembro de mi nueva familia vendría a buscarme…
Sí bueno, ya sabéis. Las cosas van así: naces, creces, estudias, estudias más, selectividad, una carrera, unas prácticas, un máster… trabajas, trabajas, trabajas, mueres.
Yo, por mi parte, tuve la genial idea de trasladarme a Londres para hacerme cargo de los hijos de un matrimonio francés que viven en un tranquilo barrio de la capital inglesa. Es una buena idea, me dije. Así que aquí estoy. ¿Ha sido una buena idea? ¿Es Londres tan maravillosa como se cree? ¿Es muy difícil ser au pair? ¿Moriré cogiendo el metro a las 12:30 de la noche? ¿Qué pasa si me trago una libra esterlina?
Para saber la respuesta a estas (y a todas las preguntas que se os planteen) he decidido crear este blog. Estoy segura de que os gustará leer las aventuras (¡y consejos!) de una chica adicta al café y a los libros que se encuentra perdida en medio de Inglaterra.
See you soon, then.

CarmenJiménezV


CarmenJimenezV. Con la tecnología de Blogger.